Consejos para dormir bien, problemas comunes

l sueño es algo que, si no ofrecemos inconvenientes mayores de forma consciente o inconsciente, viene por sí sólo en las personas que tienen un estado físico y mente normal. A continuación exponemos algunos consejos para dormir bien.

Convencerse de estas cosas, sirve para que no lo deseemos ansiosamente y para que al colocarnos en una situación natural y reposada, el sueño venga tranquilamente cuando menos cuenta nos damos.

Primero consejo para dormir bien:

La falta de sueño o insomnio, en principio, no ha de suponer mayor problema si es esporádico.

La falta de sueño no es un problema

Falta de sueño vs insomnio

Relacionado con esa idea de que la disminución de horas de sueño no es algo que suponga inconvenientes graves para nuestras facultades diurnas (aunque, desde luego sí es un inconveniente a eliminar sobre todo si esa disminución es constante cuantitativamente grande o cualitativamente importante), está la de que:

Segundo consejo para dormir bien

insomnio no equivale al dormir corto.

El dormir corto es el de aquellas personas que acostumbran a dormir menos horas que las que la media de horas que duerme la mayor parte de la gente convierte en número normal. En estas personas, la calidad del dormir que realizan en poco tiempo es tal, que pueden llegar a mantener una media de dos o tres horas de sueño diario durante años sin que su estado físico o mental se resienta.

Pero, para una persona normal, mantener ese ritmo sería perjudicial. Los efectos de la falta de sueño los podemos ver en su caso extremo: cuando una persona pasa una o varias noches seguidas sin dormir. El tiempo que podemos permanecer despiertos es muy variable según las personas, pero, a la larga, acabamos resintiéndonos más o menos gravemente de no dormir.

Este tipo de personas, que son muchas, deberían comprender y aprender que el organismo puede soportar varias noches de un mal dormir o de una falta relativa de sueño, sin disminuir notablemente sus prestaciones físicas aunque se note más esa falta en las facultades intelectuales. Y ello porque el tiempo que pasan en la cama, si saben aprovecharlo y colocarse en una situación de reposo relajado o de somnolencia, es de por sí suficientemente reparador aunque no sea óptimo. Ver más en tipos de sueños y sus carencias.

Tercer consejo para dormir bien

Buscar descansar y no dormir

Lo que ocurre es que el organismo de un sujeto en buen estado de salud física y mental, permite jugar bastante con sus posibilidades; pero, en realidad, se está compensando esa falta de sueño con un mayor esfuerzo.

Ello queda perfectamente claro en una situación experimental cuando se observa que la disminución del sueño acostumbrado en una persona, supone que su tono muscular en los días que siguen a las noches en que ha dormido menos, es mayor.Esa es la razón por la que cuando dormimos nos cansamos antes en las jornadas siguientes a las noches pobres en sueño.

En este artículo tienes tres consejos para dormir bien, muy faciles de seguir y que seguro mejoraran tu manera de descansar todas las noches.

Relajación vascular y regulación cardíaca para dormir

La relajación vascular y regulación cardíaca son otros de los ejercicios básicos que ayudan al buen dormir. Cuando se ha conseguido dominar el primer ejercicio se empieza a practicar también el segundo y tercero, que corresponderían a la relajación vascular y regulación cardíaca.

Este consiste en añadir a la sensación evocada en el primero, la de “este brazo está caliente”. El brazo escogido ha de ser el mismo que el del ejercicio anterior.

Relajación vascular

Enseguida sobre viene una sensación de calor que se localiza en el codo y en el antebrazo. Esto se explica porque hay una dilatación de los vasos capilares de la piel. La sensación, lo mismo que en el caso de la pesadez, se extiende por “generalización” a todo el cuerpo y el resultado es una sensación hipnótica y sedante muy agradable.

Este ejercicio tiene una contraindicación en el caso de personas que padecen alguna enfermedad del corazón. En esos casos, los ejercitantes que padecen tales afecciones, deben consultar antes con el médico.

El ejercicio requiere un entrenamiento de dos semanas para llegar a dominarlo. Una vez que se realiza con facilidad, se pasa a la práctica del tercero.

Regulación cardíaca

Se práctica en posición de decúbito supino. El antebrazo derecho se coloca sobre el tórax mientras la mano descansa sobre la región más próxima al corazón (bolsillo superior izquierdo del chaleco). El brazo izquierdo se mantiene en la posición señalada completamente inmóvil.

Se siguen los pasos correspondientes a los dos primeros ejercicios: primero tranquilidad, des-pues pesadez y finalmente calor en el brazo derecho. En ese momento, la concentración realizada sobre el brazo derecho permite percibir los latidos del corazón en la palma de la mano. Cuando esto sucede, no hay más que representar la imagen de un corazón que funciona con tranquilidad mediante la frase: “el corazón late tranquila y fuertemente”.

Cuando se ha conseguido sentir el corazón y su funcionamiento tranquilo -tras varias sesiones de entrenamiento-, puede dejarse de colocar la mano de la forma descrita porque ya no será necesario.

El ejercicio se realiza de la misma forma dos o tres veces diarias durante dos semanas hasta dominarlo.